2019 Educación

¿Qué desafío inspiró vuestro proyecto?

El pueblo de Strontian cuenta con unos 400 habitantes (adultos y niños) y es la principal población de Loch Sunart, a unos 35 km al oeste de Fort William, en la península de Ardnamurchan, Escocia. Durante el día cuenta con un servicio prestado por el ferry de Corran, pero de noche o cuando hace mal tiempo, Fort William queda a 77 km en coche.

En 2012, a raíz de la preocupación de los padres, nuestra escuela de primaria fue considerada inadecuada por el Highland Council, tanto por su idoneidad pedagógica como por el estado del edificio. Se realizó una consulta sobre tres posibles soluciones para abordar el estado de la escuela; la solución preferida por el Council (unidades modulares en un nuevo emplazamiento) fue categóricamente rechazada por los padres. En ese momento, pensamos que necesitábamos una solución de calidad y permanente para ofrecer a los niños las mejores instalaciones, sin las cuales sería muy difícil mantener y atraer a familias jóvenes.

¿En qué consiste vuestra innovación para afrontar este problema?

Los padres, en colaboración con el fondo de viviendas de pequeñas comunidades de las Highlands (HSCHT), propusieron diseñar, financiar y construir una nueva escuela y alquilársela al Council. Algo así como una iniciativa de financiación privada pero basada en la comunidad. Tanto el Highland Council como el conjunto de la comunidad apoyaron esta opción y se creó una sociedad de beneficio comunitario —Strontian Community School Building Ltd. (SCSB)— para que se encargase del proyecto.

El elemento fundamental del diseño de la escuela era que debía poder ser compatible con otro uso: el apoyo del Highland Council estaba condicionado a que hubiese un punto de cancelación del alquiler con la SCSB a los 10 años. El motivo era que el instituto adyacente, construido mediante un contrato de financiación privada, pasaría entonces a ser de titularidad del Council y este quería dejar abierta la posibilidad de trasladar la escuela de primaria al edificio del instituto, llegado el momento.

Por ello, el diseño innovador de la escuela se basa en cuatro unidades habitacionales, de tal forma que, si el edificio ya no fuese necesario como escuela, se pueda transformar en viviendas asequibles, que hacen mucha falta en la zona.

¿Qué impacto ha tenido Triodos Bank en la organización?

Triodos Bank resultó fundamental, ya que ofreció asesoramiento en la primera fase del proyecto. Nos reunimos con el representante de Triodos para el pueblo y nos dijo: «Nos encanta vuestro proyecto» y poco después nos ofrecieron un crédito. Por tanto, Triodos ha desempeñado un papel clave junto a la población local, garantizando el futuro de la escuela de primaria de Strontian, para que los jóvenes de la zona puedan contar con un lugar para aprender, jugar y crecer en su comunidad.

La financiación del proyecto de 930.000 libras provino de un préstamo de Triodos Bank, un pago por obras del arrendatario del Highland Council, una participación comunitaria que consiguió más de 155.000 libras y otras 80.000 en subvenciones concedidas por el Scottish Land Fund y la Foundation Scotland. La propia comunidad local consiguió además 34.000 libras a partir de fondos generados por el sistema de generación de energía hidroeléctrica y donativos locales.

¿Qué impacto ha tenido su organización en su sector?

Creemos que hemos marcado el camino para que haya más escuelas comunitarias y otras infraestructuras públicas en Escocia. En los premios escoceses a edificios educativos de 2019, ganamos en la categoría de «Innovación en la creación de valor». El modelo es transferible a otras situaciones distintas y la innovación en el diseño para adaptarlo a otros usos también ofrece flexibilidad en su aplicación.

¿Cuál es el impacto local de vuestra organización?

La comunidad está muy orgullosa de la escuela. Esta comunidad ya había demostrado su capacidad con la construcción de un sistema comunitario de energía hidroeléctrica, y ahora hay más proyectos importantes en la recámara. El resultado final ha superado las expectativas, es un activo para nuestra comunidad y va a ayudar a asentar y atraer familias jóvenes. Ha sido una tarea muy complicada para nuestra comunidad, sobre todo porque era algo totalmente nuevo. Con suerte las lecciones aprendidas con esta experiencia facilitarán que otras comunidades desarrollen proyectos similares a su vez.

¿Cómo comparte Triodos Bank su visión?

Es bueno trabajar con un banco que entiende la esencia de las comunidades remotas de Escocia, donde hay que superar importantes retos. Fue complejo conseguir la financiación de distintas partes, por lo que era importante contar con un socio que lo entendiese. Estamos encantados de poder trabajar con un banco ético que comparte nuestros valores como sociedad de beneficio comunitario.